Material diseñado para limpiar, desbastar, perfilar y acondicionar superficies mediante fricción o impacto controlado. Es el elemento fundamental en procesos de preparación de superficie, ya que determina directamente la calidad del acabado, la adherencia de recubrimiento y la eficiencia operativa. Remueve contaminantes, elimina recubrimientos deteriorados y genera el perfil de anclaje necesario para asegurar un desempeño óptimo de pinturas y recubrimientos industriales.
Óxido de aluminio de granulometría intermedia-fina (malla 60), recomendado para procesos de acabado más detallado. Su tamaño de partícula permite remover impurezas sin dañar el material base, logrando superficies homogéneas y listas para recubrimientos o tratamientos posteriores.