Material diseñado para limpiar, desbastar, perfilar y acondicionar superficies mediante fricción o impacto controlado. Es el elemento fundamental en procesos de preparación de superficie, ya que determina directamente la calidad del acabado, la adherencia de recubrimiento y la eficiencia operativa. Remueve contaminantes, elimina recubrimientos deteriorados y genera el perfil de anclaje necesario para asegurar un desempeño óptimo de pinturas y recubrimientos industriales.
Carburo de silicio de granulometría muy fina (malla 180), ideal para procesos de pulido y acabados de alta precisión. Su dureza extrema y tamaño de partícula reducido permiten obtener superficies lisas y homogéneas, removiendo impurezas sin dañar el material base. Recomendado para aplicaciones donde se requiere un acabado delicado y detallado.