Material diseñado para limpiar, desbastar, perfilar y acondicionar superficies mediante fricción o impacto controlado. Es el elemento fundamental en procesos de preparación de superficie, ya que determina directamente la calidad del acabado, la adherencia de recubrimiento y la eficiencia operativa. Remueve contaminantes, elimina recubrimientos deteriorados y genera el perfil de anclaje necesario para asegurar un desempeño óptimo de pinturas y recubrimientos industriales.
Óxido de aluminio de granulometría gruesa (malla 30), ideal para procesos de desbaste intenso y limpieza profunda. Su tamaño de partícula proporciona un alto poder abrasivo, removiendo rápidamente capas resistentes de óxido, pintura y recubrimientos en superficies metálicas y de concreto.